miércoles, 28 de marzo de 2007

Hay espectáculo cuando no hay violencia



El día 20 de marzo del 2007 se jugó un partido, no un partido normal, ni tampoco espectacular. Fueron 30 minutos, 30 min. tristes, 30 min. vacios, 30 min. sin un solo espectador o aficionado viendo el partido.
Era el partido que enfrentaba al Sevilla FC y al Real Betis balompie.
Fue un partido a puerta cerrada por culpa de un aficionado que confundiendo violencia con espectáculo lanzó una botella llena de refresco al campo, que impacto en la cabeza de Juan de Ramos, entrenador del Sevilla FC con las terribles consecuencias de una conmoción cerebral.

Éste no és el único caso de violencia en los equipos españoles. El Valencia FC realizó una penosa actuación junto al equipo italiano, el Inter de Milán, peleándose y pegándose al término del encuentro.

Pero la violencia se extiende más allá, los aficionados de un equipo italiano emprenden a golpes con la policía, quema contenedores y lanzan todo tipo de objetos sin destinatario.

Podríamos seguir enumerando los muchísimos casos de violencia que, sinceramente, no se comprenden.
Y..... espectáculo nunca quiere decir violencia.

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